¿POR QUE NO PILOTES?

Estadios de fútbol
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noviembre 16, 2018

En estos párrafos quería comentarles algunas cuestiones que tienen que ver con la elección del sistema de fundación.  Tal vez es la parte de la obra en que menos se fijan los arquitectos, ya que el mismo no incide en el proyecto arquitectónico, por lo cual muchas veces queda a criterio del calculista o de la sugerencia del estudio de suelos. Entiendo que a igualdad de seguridad estructural se debe utilizar el sistema más económico, pero hay un factor muy importante que es la seguridad constructiva.  Si la misma se pudiera ponderar, creo que muchas obras tenderían a cambiar su sistema de fundación y por eso decidí poner en consideración este tema. Por lo menos para que podamos abrir la cabeza y evaluarlo, luego cada profesional tendrá sus razones para elegir uno u otro sistema.

 

No voy a exponer sobre los conceptos teóricos de los distintos tipos de fundaciones, ya que para ello pueden recurrir a cualquier bibliografía y rescatar lo que más les interese, sino que voy hacer referencia a algo de mi experiencia en el tema.

Últimamente me encontré con clientes que solicitaban trabajar con la menor excavación posible, algunos citando las complicaciones de realizarlas, o por sus propias limitaciones, o por sus miedos a derrumbes linderos. Para disminuir la excavación, hay que disminuir el tamaño de las bases, pero eso no depende del calculista, sino de las cargas y de la tensión admisible del suelo. Lo que puede hacer el estructuralista es distribuirlas con el mejor criterio, por ejemplo para excavar lo menos posible en las cercanías de las medianeras, pero el volumen a excavar siempre es el mismo.  Si a ésto le agregamos que al haber bases excéntricas(medianeras)  debemos realizar vigas cantiléver (vigas de fundación) ubicadas al nivel de fundación, las excavaciones son importantes.

Por lo tanto, me puse a evaluar distintas opciones, a pesar que la sugerencia del estudio de suelos era muy clara en cuanto al uso de bases aisladas.

Tomemos como ejemplo un edificio de 10 pisos en la Ciudad de Buenos Aires, por lo general los estudios de suelos sugieren la utilización de bases aisladas. Este sistema es el más conocido y por lo general el más económico. Por lo tanto ¿para qué cambiarlo?

Para dar respuesta a este interrogante comencé pidiendo presupuestos para la realización de pilotes, obviamente era más caro que realizar las bases aisladas, pero la sorpresa fue que la diferencia no era excesiva. En el caso del ejemplo, el presupuesto de pilotes dio un 10% más alto respecto a la realización con bases aisladas. Claro que es complicado generalizarlo, ya que los precios varían dependiendo del terreno y de cómo llegan las cargas.

Continuando con el análisis, tomé nota de ventajas y desventajas de un sistema u otro. Si la obra no posee subsuelo, con los pilotes tengo una gran ventaja que es lograr disminuir el riego de desmoronamientos al mínimo, y algo muy importante también es lo que gano en velocidad constructiva. Realizar bases, dependiendo de su envergadura y la climatología, te puede llevar mínimo 2 meses; un sistema de pilotes te puede llevar 10 días como mucho. Luego ya estás en el nivel cero para construir las vigas centradoras (si fuesen necesarias)  y los cabezales.

Recuerdo que en oportunidades anteriores, cuando me planteaban realizar pilotes, la respuesta que otorgaba era la diferencia de precios, mucho más caro, sólo se aconsejaba en suelos donde las bases abarcaban más del 50% del terreno o sino cuando el tipo de suelo o construcción no hacían posible otro tipo de fundación. Tal vez, en algunos casos, los pilotes competían con las plateas. Pero los tiempos cambian, las tecnologías también y por lo tanto los precios varían.

Creo que es el momento de empezar a evaluar distintas opciones y no solo quedarse con lo que venimos haciendo desde hace años.

Ahora, muy a título personal, entre los pilotes, me gustan los micropilotes, funcionan muy bien, son de pequeño diámetros, por lo tanto menos riesgo, cabezales más pequeños. En medianeras las columnas poseen menos excentricidad con los micropilotes, por lo tanto las vigas centradoras poseen una menor solicitación, su ejecución es más rápida, y el volumen de suelo a remover es mucho menor.

Voy a comentar en pocas palabras que son los micropilotes, solo para entender de qué estamos hablando: Son pilotes de pequeño diámetro ( 30cm) y se componen de una barra, tubo de acero o de armadura de acero que constituye el núcleo portante, el cual se recubre normalmente de lechada inyectada de cemento que forma el bulbo. Las características técnicas de los materiales y modo de ejecución de estos micropilotes permiten lograr altas capacidades de carga (30 a 150 ton) tanto a la tracción como a la compresión con deformaciones mínimas. Transmiten las cargas al terreno mayormente por rozamiento por el fuste.

La perforación se realiza a rotación o roto-percusión, lo que permite su utilización incluso en suelos compuestos de gravas y bolones, así como también en todo tipo de rocas. Los micropilotes inyectados constituyen una solución alternativa de fundación profunda en casos especiales, debido a que la maquinaria necesaria para su ejecución es de reducidas dimensiones, permitiendo su uso en zonas con accesos difíciles, espacio de trabajo reducido y gálibo limitado (trabajos a realizar bajo una estructura existente, etc).

Con todo lo expuesto creo haber dejado un tema para seguir madurando…

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